Documento para
19 Octubre 2008
Opciones para gestionar la crisis bancaria
Bernard
Lietaer (blietaer@earthlink.net)
con Dr. Robert Ulanowicz (ulan@cbl.umces.edu)
&
Dr. Sally Goerner (sgoerner@mindspring.com)
Resumen
La crisis financiera que
sufrimos no es el resultado de un fallo cíclico o de gestión, sino que es
estructural. Parte de la evidencia para
esta afirmación es que ya ha habido más de 96 importantes crisis bancarias en
los últimos 20 años, y que ese tipo de incidentes han ocurrido incluso bajo muy diferentes
sistemas de regulación y en diferentes estadios de desarrollo económico.
Necesitamos urgentemente encontrar
mejores soluciones porque la última vez que nos enfrentamos a un fallo de esta
magnitud, la gran Depresión de los años 30 acabó con una ola de fascismo y con
la 2ª guerra mundial. Porque aplicando
las soluciones convencionales, (nacionalización de activos problemáticos, como
en el original rescate de Paulson, o la nacionalización de los bancos (como en
Europa), sólo estamos tratando los
síntomas, no la causa estructural de la crisis bancaria actual. Análogamente, la regulación financiera que
está en la agenda política de todos, como mucho reducirá la frecuencia de este
tipo de crisis, pero no evitará su recurrencia.
La buena noticia es que
ahora disponemos de una comprensión sistémica y de soluciones técnicas para
lograr que estas crisis se conviertan en un fenómeno del pasado.
Un descubrimiento
conceptual reciente que proviene de la observación de los ecosistemas, equilibrados,
con una estructura razonable, y altamente funcionales, prueba que cualquier sistema complejo,
incluidos nuestros sistemas monetarios y financieros, se vuelven
estructuralmente inestables cuando se sobre-enfatiza la eficiencia a expensas
de la diversidad, la inter-conectividad y la crucial resiliencia que estas proveen.
La sorprendente “a-ha” sistémica es que una
vitalidad sostenible implica diversificar nuestros tipos de moneda e instituciones, introduciendo otros que estén específicamente
diseñados para incrementar la disponibilidad de dinero en su función primaria
como medio de intercambio, más que para ahorro o especulación.
Además, esas monedas se
diseñan expresamente para conectar lo que de otra manera quedarían como
recursos sin usar y necesidades no cubiertas dentro de una comunidad, región o
país. Este tipo de monedas se conocen como “complementarias” porque no
reemplazan a la moneda nacional convencional, sino que más bien operan en
paralelo con ella.
La manera más efectiva
para los gobiernos de apoyar esta estrategia de una ecología monetaria más
diversa y sostenible, sería aceptar una robusta y bien elegida moneda local
para el pago parcial de impuestos, durante el período en que los bancos no
estén en situación de financiar totalmente la economía real. La elección de qué
moneda complementaria aceptar, refleja tanto un aspecto técnico (robustez y
resiliencia contra el fraude) como un asunto político (qué tipo de actividades
se quieren apoyar).
Recomendamos como un
primer candidato para este papel, una moneda complementaria para intercambio
entre profesiones, negocio por negocio (B2B), según el modelo del sistema WIR
que ha funcionado bien durante 75 años en Suiza, implicando a la cuarta parte
de los negocios del país. Este sistema ha sido acreditado por un análisis
econométrico americano, como un significante factor estabilizador contra cíclico,
que explica la proverbial estabilidad de la economía suiza.
Este documento comienza con
un pequeño cuento metafórico, seguido de las siete secciones siguientes:
I La crisis de 2008
II ¿Por qué salvar a los Bancos?
III Re- regulación del sector financiero
IV Soluciones convencionales: Nacionalizaciones
a Nacionalizar
los “activos tóxicos”
b Nacionalizar
los Bancos
c Problemas no
resueltos
d Nacionalizar
el proceso de crear dinero
V Estabilidad sistémica y Vitalidad económica
a Más allá del
juego de la culpa
b La estabilidad
de sistemas complejos
c Aplicación a
otros sistemas
d Aplicación a
sistemas financieros
e La solución
sistémica
VI Nuestra propuesta
a El sector de
los negocios. Otro cuento
b Gobiernos
nacionales
c Ciudades y
gobiernos locales
d Algunas
consideraciones prácticas
e Respuesta a
algunas objeciones
f Algunas
ventajas
VII Conclusión: Tabla sintetizada de opciones
Un
cuento metafórico
El dinero es como un anillo metálico que ponemos en
nuestra nariz.
Es lo que nos está llevando a donde él quiere.
Hemos olvidado que fuimos nosotros quienes lo inventamos.
Mark Kinney
A principios de los 80
los ciudadanos más prominentes de una pequeña ciudad del oeste de Alemania
estaban cenando juntos. El grupo incluía a los notables hombres de negocios, al
alcalde y al juez. Habían tomado mucho vino en la cena y después tomaron
algunas copas, así que se sentían un poco borrachos. En la plaza delante del restaurante había
unas atracciones con un tiovivo de sillas voladoras. Cuando el grupo dejó el
restaurante ya era media noche y la plaza estaba vacía. Uno de ellos pensó que
sería divertido montarse en el tiovivo, y pronto todos siguieron su ejemplo.
Cada uno se colocó en una silla mientras que uno de ellos puso el motor en
marcha y saltó rápidamente a su silla que ya empezaba a girar.
Sin embargo, las risas se
acabaron después de unos minutos de dar vueltas cuando se dieron cuenta, uno
por uno, que no podían parar la máquina: el botón de control estaba ahora fuera
de su alcance y parecía muy peligroso bajarse de las sillas a aquella
velocidad. Pudieron poner la máquina en marcha desde su posición inicial, pero
perdieron su capacidad de manejarla una vez que estaba en pleno funcionamiento.
Empezaron a gritar más y
más fuerte pidiendo ayuda pero nadie les oía. No fue hasta las 6 de la mañana
siguiente que alguien pasó por allí y llamó a los bomberos y la policía que
pararon la máquina. Para entonces uno había muerto de un ataque al corazón y
tres acabaron inconscientes en el hospital. Uno de ellos se retiró a una oscura
secta religiosa. Todos sufrieron daño psicológico que tardaron años en curar.
Esta es una historia real.1
Es también una metáfora
de dónde estamos ahora con el estado del sistema monetario internacional, en
que todos estamos embarcados en una enorme máquina planetaria funcionando con
el piloto automático. Y nosotros parece que hemos perdido la capacidad de
detenerla sin arriesgarnos a un colapso.
I.
La crisis de 2008
En este momento, todo el
mundo sabe que hemos entrado en una crisis financiera global importante. De
hecho, la infame “crisis subprime” que impactó por primera vez en el sistema
bancario americano en agosto 2007, se ha extendido internacionalmente. Alcanzó un nuevo nivel de contagio sistémico bancario
global en septiembre 2008. La cuestión que se debate es la profundidad y el
alcance de la crisis, si puede llegar a ser tan mala como la de la depresión de
los años 30. Por ejemplo, Alan Greenspan, el antiguo presidente de
Las causas de esta crisis
se debatirán durante los años venideros. Algunos echarán la culpa a la codicia
sin restricciones, otros dirán que es un problema de “aprendiz de brujo” en que
la ingeniería financiera creó productos demasiado complejos incluso para sus
creadores, algunos otros condenarán la excesiva desregulación financiera, o la
incompetencia de los banqueros y/o los reguladores. Lo que nadie está
discutiendo es que el sector financiero se ha apuntado pérdidas simultáneas a
una escala sin precedentes. Esto es una muestra de lo que ha sido reconocido
oficialmente a mediados de agosto 2008:
·
Lehman Brothers (
• Morgan Stanley (
• Merrill Lynch (
• Citigroup (
• Bank of
• JP Morgan (
• Goldman Sachs (
• Bear Stearns (USA) - $3.2 billion (bancarrota
en Marzo 2008)
• Wachovia (USA) - $6 billion
• UBS (Swiss) - $37 billion
• Credit Suisse (Swiss) - $6
billion
• Northern Rock Bank (
• Royal Bank of Scotland (UK)
- $11.8 billion
• Barclays Bank (
• HSBC (
• HBOS (
• Lloyds TSB Bank (
• Deutsche Bank (
• BayernLB (
• IKB (
• Commerzbank (
• WestLB (
• Credit Agricole (France) -
$7 billion
• Societe Generale (
• Nataxis (France) - $4.3
billion
• UniCredit (
• National Australia Bank - $1 billion (1billon= mil millones en español)
1 Fuente:
Peter Sloterdijk: Aus Herbstschrift 1, Steierischer Herbst 1990
2 Entrevista
de Greenspan en ABC canal de television por Stephanopoulos en September 14,
2008
Ver http://blogs.abcnews.com/politicalradar/2008/09/greenspan-to-st.html
El total de pérdidas
simultáneas hasta ahora alcanza la cifra record de 348.000 millones de dólares
USA, (US$ 348
billions), que han sido reconocidas. Estimamos, sin embargo, que esto
representa menos de la mitad del total del asunto de los préstamos subprime. De
hecho, la pérdida total para el sistema financiero debido a la crisis subprime
es de al menos 1200.000 millones de dólares USA. (US$ 1.2Trillion) 3 Las subprime son solamente la punta del iceberg, ya que
las mismas prácticas poco estrictas que se aplicaron a las hipotecas se usaban
en préstamos para coches o para estudiantes, y especialmente para deuda de
tarjetas de crédito en los Estados Unidos.
Lo que
todo esto significa, en la práctica, es que hemos entrado en un período de
inestabilidad financiera sin precedente, como predije en mi libro “El futuro
del dinero” 4. Lo más probable es que la crisis que se avecina tenderá
al clásico patrón de dos pasos hacia adelante y ocho o nueve para atrás. Cada
pequeño paso adelante (p.e. cualquier mejora temporal) será aclamado,
naturalmente, como el “final de la crisis”. Es bastante comprensible porqué los
gobiernos, los bancos y los reguladores harán tales afirmaciones simplemente
porque diciendo otra cosa sólo empeoraría la situación.
La próxima
fase lógica en la crisis sistémica está ahora desarrollándose con el piloto
automático. Hagan lo que hagan los gobiernos, los bancos y otras instituciones
financieras querrán recortar drásticamente su cartera de préstamos donde sea
posible, para tratar de reconstruir sus balances después de las enormes
pérdidas financieras. Esto, a su vez, debilitará la economía mundial hasta el
punto de la recesión, que a su vez golpeará los libros de balance de los
bancos, y así seguirá bajando en un círculo vicioso hacia una posible
depresión. Así, aunque recortar los
préstamos es una reacción lógica para el banco, cuando lo hacen todos a la vez,
se hace más profundo el pozo que están cavando colectivamente para la economía
mundial y en último extremo para el propio sistema financiero.
No estamos
solos en esta visión. El diario londinense The Independent recogió las
opiniones sobre la crisis actual de una serie de destacadas personalidades: 5
·
“Esta
recesión será larga, horrible, dolorosa y profunda. La pérdida de crédito
asociada a ella, se acerca a 2.000.000 de millones de dólares ($2 trillion), llevándonos a la más severa crisis del
sistema financiero y de la banca desde
·
USA es una
nación que está consumiendo demasiado, y la respuesta de la administración Bush
ha sido decir a la gente que consuma más. La idea de que los bancos pueden
auto-regularse, confiando en sus sistemas de gestión de riesgo y en las
agencias de elaboración de índices, es absurda. Hemos perdido la perspectiva de
por qué la regulación es necesaria. El problema es que los reguladores están
demasiado cerca de la gente que tienen que regular. Había una fiesta y nadie
quería ser un aguafiestas. (Joseph Stiglitz, profesor de la universidad de
Columbia y Nobel de economía en 2001)
·
La segunda
etapa de esta crisis económica es un intento de los bancos de reducir sus
pérdidas y tratar de reducir los préstamos, lo cual ayuda a llevar la economía
hacia la recesión. Esto se retroalimenta con las deudas incobrables e impacta
en la solidez del capital de los bancos, y veremos un círculo vicioso de banca
débil que crea una economía débil, que a su vez crea una banca más débil. (Charles Goodhart, profesor emérito de
3. Esta estimación
aproximada está basada en los siguientes hechos:
- El total de hipotecas residenciales en USA tiene
un volumen de 10.000.000 de millones de
dólares (US$ 10 Trillion) Ver
estadísticas de deudas extraordinarias para hipotecas de casas en: http://www.federalreserve.gov/releases/z1/Current/Coded/coded-2.pdf
- de los
cuales unos US$ 6 Trillion han sido empaquetados en derivados, llamados
técnicamente COD’s
- El mercado
interbancario descuenta esos instrumentos al menos un 20%, ya que se estima que
un 20% del pago de las hipotecas no será realizado. El descuento bancario en
cambio real es de hecho del 40 al 60%. Siendo conservador aplicando sólo el 20%
de descuento tenemos el 20% de (6 Trillion =1.2 Trillion).
4.
Lietaer Bernard: The Future of Money:
Creating new Wealth, Work and a Wiser World (
5 Todas las
siguientes citas en esta sección vienen de The Independent (Business Section) August 5, 2008
·
Hay una
super burbuja que ha funcionado durante unos 25 años y que empezó en 1980
cuando Margaret Thatcher llegó a Primera Ministra y Ronald Reagan a Presidente.
Fue entonces cuando la creencia de que el Mercado es mejor dejarlo a sus propios mecanismos, se convirtió en la
creencia dominante. Basado en ello entramos en una nueva fase de globalización
y liberalización del mercado financiero. La idea es falsa. Los Mercados no se
corrigen a sí mismos para tender al equilibrio. “La estructura entera, esta
poderosa estructura financiera, se ha construido sobre falsos cimientos”.
Por
primera vez el sistema entero se ha visto implicado en esta crisis económica
“George Soros, financiero global y filántropo”. En pocas palabras, nuestro
sistema financiero tiene problemas por donde quiera que te lo mires.

The Economist en su editorial principal del 11 de Octubre
de 2008 dice: “La confianza es todo en las finanzas...
Con un diagnóstico erróneo de las causas de la crisis sería bastante
sorprendente que muchos diseñadores de políticas hayan llegado a comprender su
evolución” 6 Este documento muestra que esta historia es
de hecho la realidad, aunque aún más grave de lo que el propio The Economist
cree.
La última
vez que tratamos con una crisis de esta escala, en los años 30, acabó creando
un totalitarismo generalizado y después la segunda guerra mundial. La pregunta del
millón es:
II. ¿Porqué salvar los bancos?
Desde el momento en que la
respuesta inicial de los gobiernos ha sido rescatar a los bancos y otras
instituciones financieras, la primera pregunta debe ser: ¿Porqué los gobiernos
y los contribuyentes deben implicarse prioritariamente en salvar a los bancos?
Después de todo cuando un negocio particular se hunde, se considera parte de la
“selección natural” que caracteriza al sistema capitalista. Pero cuando caen
los grandes bancos, de alguna manera esto no parece aplicarse, como estamos
viendo estos días.
La
respuesta sencilla de porqué se rescatan los bancos es el miedo de que la
pesadilla de
6. The Economist October 11, 2008 pg 13.
Desde que
los bancos disfrutan del monopolio de crear dinero en el momento de conceder
préstamos, su bancarrota significa la
merma del crédito y como resultado la falta de dinero para el resto de la
economía. Sin acceso al capital, las empresas y los medios de producción se contraen,
lo que causa desempleo masivo y una multitud de problemas sociales colaterales.
De esta manera, cuando los bancos tienen problemas, pueden hacer estallar la
llamada “segunda ola” de la crisis, un feroz círculo vicioso que toma como
víctima a la economía real: Mal balance de los bancos> restricción del
crédito> recesión> peor balance de los bancos> más restricción del
crédito y así la espiral hacia abajo...
Tal vortex
es tan indeseable que los gobiernos se sienten con la necesidad de apuntalar
los balances de los bancos. Esta práctica se está haciendo actualmente. Por
ejemplo, algunos de los grandes bancos pudieron refinanciarse a sí mismos antes
de 2008, principalmente usando los fondos soberanos, pero conforme el agujero
se hizo más evidente, fue más difícil
hacerlo. Los bancos centrales ayudarán
ofreciendo una curva de rendimiento de intereses que haga fácil para las
instituciones financieras devengar un montón de dinero sin arriesgar nada.7
El próximo
paso lógico es también una fórmula: Siempre que un banco “demasiado grande para
caer” tiene problemas, la receta siempre ha sido la misma, al menos desde los
años 30: los contribuyentes acaban pagando la factura de rescatar a los bancos,
para que puedan empezar a funcionar otra vez.
De las 96 grandes crisis bancarias mundiales que el Banco Mundial ha
constatado en los últimos 25 años,8 la carga para los contribuyentes ha sido la
respuesta en todos los casos. Por ejemplo, el gobierno USA que fundó la “Reconstruction
Finance Corporation”, para la reconstrucción financiera durante el período de
1932-53. Repitió lo mismo con la “Resolution Trust Corporation for the Savings
and Loan” Corporación para devolver la confianza en el ahorro y el crédito en
la crisis del período de 1989-95.
Otros
ejemplos más recientes incluyen el “Swedish Bank Support Authority (1992-96)” y
el “Japanese Resolution and Collection Corporation” que empezó en 1996 y
todavía funciona. En la actual crisis internacional, las primeras instituciones
que fueron salvadas de esta manera incluyen Bear Steams en USA y la
nacionalización del Northern Rock en UK. A mediados de octubre de 2008 los
gobiernos europeos prometieron (1.873 trillion Euros) 1.873.000.000 millones de € combinando garantía de créditos e inyecciones
de capital a los bancos, basándose en la estrategia que utilizó por primera vez
UK. 9
Estos
rescates acaban siendo caros para el contribuyente y para la economía en
general. Una excepción ha sido Suecia, que acabó costando sólo 3,6% del PNB
porque una parte importante de la cartera de acciones podían recuperarse más
tarde en mejores condiciones de las que había cuando se adquirieron los activos
originalmente. 10
•
•
·
Spain 1977-85:
16.8%
•
Venezuela 1994-5 18%
• Mexico
1994 19.3%
• Japan
1997 24%
•
•
•
•
•
7. Los
bancos centrales promoverán bajos intereses para el corto plazo y más altos
para el largo plazo, lo que da a los bancos la posibilidad de tomar prestado de
los clientes y los mercados a bajo coste, e invertir en bonos del gobierno a
largo plazo. Esto se hizo por ejemplo en USA a finales de los 80, y funcionó
como estaba previsto. Permitió a los bancos reconstruir sus balances. Sin
embargo, incluso esta relativamente moderada crisis (que representaba un
rescate del 3,7% del PNB) tarda más de 6 años en ser absorbida.
8 Caprio
and Klingelbiel, “Bank Insolvencies: Cross Country Experience,” Policy Research
Working Papers no.1620
(Washington,
DC: World Bank, Policy and Research Department, 1996).
9 Front
page headline in the Financial Times
10 The Economist
Insolvencies:
Cross Country Experience,” Policy Research Working Papers no.1620 (Washington, DC: World
Bank, Policy and Research Department, 1996).
En el
momento de escribir este documento, la crisis en USA ha costado ya el 5,8% del
PNB 11 del país, una estimación conservadora es que acabará
costando al menos un 10%. Los gobiernos de todo el mundo, se han desangrado a
sí mismos en una medida sin precedentes, sólo para salvar el sistema bancario.
Hasta tal punto que el Financial Times se pregunta si el pánico mundial en las bolsas en Octubre 2008 “no está
relacionado con la fe en los bancos, sino en la fe de que los gobiernos los
salvarán”12
Esto lleva
a la pregunta: ¿Qué pasa cuando los costes de rescatar el sistema bancario se
vuelven irracionales? Los gobiernos aprendieron en los años 30 que ellos no
pueden permitirse dejar que el sistema bancario quiebre, ya que esto arrastra
consigo el sistema económico entero. Lo que podrían aprenden en nuestro tiempo
es que no pueden permitirse salvar el sistema bancario.13
Por
ejemplo, la escala de los compromisos que han hecho los países europeos para
rescatar al sistema bancario no tiene precedentes, y representa potencialmente
mucho más que el GDP anual. Para dar una idea de qué es con lo que estamos
tratando, esta es la proporción de los activos de los tres bancos más grandes
de cada país que fueron garantizados por sus respectivos gobiernos.
Esta
proporción representa un 130% del GDP para Alemania, un 142% del GDP para
Italia, un 147% del GDP para Portugal, un 218% del GDP para España, un 257% del
GDP para Francia, una 253% del GDP para Irlanda, un 317% del GDP para UK, un
490% del GDP para Holanda (2 grandes bancos), un 528% del GDP para
Bélgica-Luxemburgo, un 773% del GDP para Suiza (dos grandes bancos), y un 1079% del GDP para Islandia (el primer
país que entró oficialmente en bancarrota. 14
III. Re-regulación del Sector financiero
La primera
estrategia, re-regulación del sector financiero, estará previsiblemente en la
agenda política de todo el mundo, particularmente para la nueva administración
USA. El debate sobre cómo y qué regular será intenso. La historia muestra, sin
embargo, que estamos metidos en el mismo juego del gato y el ratón entre reguladores
y bancos que hemos estado durante algunos siglos, desde el principio de la
privatización de la función de emisión del dinero por el sistema bancario. Para
ser preciso, aunque tales re-regulaciones puedan evitar la repetición de las
mismas trampas y abusos la próxima vez, con el tiempo se descubrirán o crearán
nuevos trucos, desembocando en una variación de la misma típica crisis
bancaria. 15
Alguna
re-regulación es, en este momento, políticamente inevitable, y coincidimos con
el consenso general de que es también necesario. Demostraré más adelante, sin
embargo, por qué esta solución servirá como mucho para reducir la frecuencia de
tales crashes, pero no su repetición. Incluso, una regulación más estricta
puede también alargar el período necesario para que los bancos mejoren sus
balances, lo cual simplemente hará más profundo y largo el problema de la
“segunda ola”
IV. Soluciones convencionales:
Nacionalizaciones
Para los gobiernos, hay dos maneras convencionales de apuntalar el balance
de los bancos, los dos implican una forma de nacionalización. La primera es
nacionalizar lo que Ben Bernanke llamó en su presentación ante el Congreso USA
“los activos tóxicos del sistema bancario”, la segunda es nacionalizar el banco
mismo. Exploremos brevemente las ventajas y los inconvenientes de ambas.
11 Valores
de Septiembre 15, 2008. Esto incluye US$ 700 Billion
AIG, y 25
Billion para Bear Sterns. No incluye
el probable coste de los paquetes Freddie Mac and Fannie Mae
que poseen o
garantizan unos US$ 5,400 Billion en hipotecas, o cualquier garantia
proporcionada que no sea de público conocimiento en la fecha de este escrito
12 Gillian
Tett “Leaders at wits’ acaban como mercados después de unas cuantas rabietas. Financial Times October11/12, 2008. pg 1 and 2.
13 The Financial Times apunta que el pánico mundial en los mercados de valores
en Octubre de 2008 “no tiene que ver con la fe en los bancos sino en la fe en
que los gobiernos los salven”
14 Todos los
porcentajes contados a partir de datos del mapa en the Financial Times Septiembre 30, 2008 page 3
15 Ver los
clásicos en el tema, como Charles
Kindleberger Manias,
Panics and Crashes: A History of
Financial Crises (New York: Basic Books, 1985).
a. Nacionalizar los activos tóxicos
Esta solución es invariablemente la preferida por los propios bancos.
Consiste en que ya sea el gobierno mismo (en el plan inicial de rescate de
Paulson, por ejemplo, es el Departamento del Tesoro en USA) o una entidad especialmente creada y
fundada por el gobierno que compra activos de los bancos de los cuales quieren
desprenderse. Por supuesto, asignarles el precio al que se compraron esos
activos es un asunto muy delicado, especialmente cuando ahora no tienen un
valor de mercado, como es el caso.
Si el
gobierno compra esos activos a un precio muy alto, parecerá un premio por un
mal comportamiento, y acentúa el problema del riesgo moral (que se define más
abajo), algo que es políticamente inaceptable. Del otro lado, si el gobierno
compra esos activos a un precio muy bajo, no ayuda a recomponer el balance del
banco. Comprar los activos tóxicos también es con mucho la solución más cara.
En consecuencia, la inyección de dinero directamente a los bancos por parte del
gobierno en forma de capital es mucho más efectiva financieramente.
b. Nacionalizar
La segunda opción para
que el gobierno apuntale los bancos es proveerles de capital directamente, ya
sea comprando sus acciones, o adquiriendo otras acciones preferentes de nueva
emisión. Por ejemplo, esto es lo que Warren Buffet hizo por Goldman Sachs en Septiembre 2008 en
USA : inyectó 5.000 millones de dólares en forma de acciones preferentes que
podrían darle no solo el 7% del capital sino también unos dividendos del 10%
garantizados de por vida. En Europa, los gobiernos típicamente han tomado el
camino de la nacionalización, aunque con menos ventajas que las que Warren
Buffet obtuvo. La nacionalización de los bancos es la opción que se tomó por
ejemplo en Suecia en 1992, y en 2008 por primera vez para el Northern Rock en
UK, y así para un amplio espectro de bancos en todos los países, hasta mediados
de Octubre 2008.
Hay dos ventajas en este enfoque comparado con el
anterior de nacionalizar los activos tóxicos. Primero, gracias al sistema
bancario fraccional según el cual todo el dinero se crea cuando los bancos
conceden préstamos a sus clientes, pueden crear nuevo dinero hasta un múltiplo
del capital que tienen. Consecuentemente, si el factor de multiplicación (apalancamiento)
de un banco fuese 10, entonces inyectando 1000 millones de dólares en el
capital del banco haría posible que éste creara al menos 10.000 millones de
dólares de nuevo dinero, o pagar 10.000 millones de activos tóxicos. De hecho,
el factor multiplicador es típicamente mucho más alto. Por ejemplo, la ratio
entre activos y capital de Lehman’s y Goldman Sach’s era respectivamente 30 y
26, antes de que ambos desaparecieran. Algunos bancos europeos tienen una ratio
incluso mayor: BNP Parishas a 32; Dexia y Barclay se estima que 40; UBS a 47, y
el Deutsche Bank un enorme 83. 16 Entonces, poniéndose
muy conservador, es 10 veces financieramente más efectivo para los gobiernos
reforzar los balances de los bancos directamente que comprar los activos
tóxicos.
La segunda ventaja de comprar las acciones en lugar de los activos tóxicos es que hay
generalmente un mercado que indica algún tipo de valor relativo entre
diferentes bancos. En contraste, cuando el mercado para activos tóxicos se ha
agotado, no hay ese tipo de indicadores, y las decisiones pueden ser muy
arbitrarias.
Los propios bancos, por supuesto, prefieren evitar la disolución del
patrimonio y el control del banco que este enfoque supone. Políticamente,
nacionalizar los bancos también suena a socialización de la economía, como los
antiguos estados comunistas nacionalizaron sus bancos. Este tinte ideológico
puede explicar porqué este enfoque no fue inicialmente considerado en Washington.
Con todo, no hay que subestimar alguno de los no mencionados riesgos
adicionales de la crisis. El coste de rescatar el sistema financiero mundial
indudablemente va a incrementar significativamente la deuda gubernamental, que
de alguna manera tendrá que ser financiada desde algún lugar. Por ejemplo, los
más grandes acreedores de USA actualmente (China, Rusia y los países del Golfo)
son rivales de USA, no aliados. La cuestión es: ¿Qué le pasará a un ya
inestable dólar durante tal lío?
16 La ratio de apalancamiento es: activos totales/capital, que es la
inversa de la ratio de capital/activos. Las estimaciones de ratios de capital/activos son
respectivamente 2,4% para Barclays, 2,1% para UBS y 1,2% para el Deutsche Bank,
de acuerdo con The Economist September 27, 2008 pg 84. Ver también “Briefing”
in Trends-Tendances
c. Problemas sin resolver
La primera objeción para nacionalizar los bancos o sus activos tóxicos
es el bien conocido problema del “riesgo moral”. Si los bancos saben que serán
socorridos cuando están con problemas, estarán tentados de asumir riesgos
mayores mientras que en otra situación serían prudentes. Cuando esos riesgos
dan rendimiento, los beneficios se quedan en privado y se convierten en
generosos dividendos y bonos para los accionistas y los managers. Pero cuando
hay fallida, las pérdidas acaban siendo absorbidas por los contribuyentes. Los
salvajes programas actuales confirman que este problema aún no ha terminado, y
es inevitable seguir reforzando más con nuevos rescates.
Christine Lagarde, Ministra de Economía, Industria y Empleo en el actual
gobierno de Sarkozy en Francia, afirmó “hay que asumir el riesgo moral, y
después... mantener el funcionamiento de nuestros mercados es la principal
prioridad. 17 Este
es exactamente el argumento que se ha usado en cada crisis sistémica...
En segundo lugar, incluso si ambas estrategias – salvar a los bancos y
re-regulación del sector financiero- se ponen en práctica razonablemente bien,
nada resuelve el problema de la “segunda ola”: el sistema bancario quedará
atrapado en un círculo vicioso de contracción del crédito que invariablemente
acompaña a la masiva reducción del factor de multiplicación que será necesaria.
Dependiendo de como se haga la re-regulación, puede en realidad inhibir a los
bancos en proveer las finanzas necesarias para una rápida recuperación de la
economía real. En cualquier caso, dado el monto de las pérdidas a recuperar,
tardará muchos años, seguramente más que suficiente tiempo, para poner la
economía real en serias dificultades. 18
En la práctica, lo que esto significa para la mayoría de la gente en USA
y Europa, y en la mayor parte del resto del mundo, es que, en palabras del
profesor Nouriel Roubini, “esta recesión será larga, dolorosa y profunda”.
Estamos sólo al principio de un largo declive económico.
Las implicaciones sociales y económicas ante tal escenario son difíciles
de entender. La última vez que nos enfrentamos a un problema de esta magnitud y
alcance fue en 1930, y ese evento derivó en problemas sociales y
económicos que acabaron manifestándose
violentamente en una ola de fascismo y por último en la 2ª guerra mundial. Aún
así, hay importantes diferencias con la situación de los años 30. Hasta ahora, la situación es económicamente
menos extrema, en cuanto a desempleo y bancarrota de empresas, que en los años
30.
Más importante todavía, el asunto financiero no es
la única cosa con la que tenemos que tratar: Coincide con algunos retos
globales importantes, ahora ya bien documentados: Cambio climático y extinción
masiva de especies, aumento del desempleo estructural, y las consecuencias financieras
del envejecimiento sin precedentes en nuestras sociedades. En algunos aspectos,
por tanto, la crisis actual es menos dramática, y en otros mucho peor que la
que tuvo que vivir la anterior generación. Esta es exactamente la convergencia
de circunstancias que el pronóstico del 2001 predijo que tendríamos que
enfrentar. 19
d. Nationalizing the Money
Creation Process
Nacionalizar el proceso de creación del dinero, es en sí mismo un viejo
planteamiento aunque mucho menos convencional, que reaparece periódicamente en
la literatura de la “reforma monetaria”,
especialmente durante los periodos de las mayores crisis bancarias, como la que
estamos viviendo ahora. Por razones históricas, el derecho de crear dinero fue
transferido al sistema bancario como un privilegio, originalmente para
financiar guerras durante el siglo XVII. Así, contrariamente a lo que mucha
gente cree, nuestro dinero no lo crean los gobiernos o los bancos centrales; se
crea como deuda bancaria. Cuando los bancos son privados, como son en casi todo
el mundo, la creación de dinero es por tanto un negocio. Si el sistema bancario
abusa de su prerrogativa, este privilegio podría o debería ser retirado.
17 Michael Macenzie and John Authers “The week that
panic stalked the markets.” Financial Times October
11/12, 2008. pg. 2.
18 Como fue el caso en 1930’s, podemos esperar que haya bolsas de
excepciones en la evolución económica. Por ejemplo, uno podría haber vivido muy
confortablemente en los años 30 en latino América. Las excepciones esta vez
serán probablemente el área del Golfo y algunos otros países clave en la
producción de petróleo.
19 Lietaer, Bernard, The future of money:
Creating new wealth, work and a wiser world. (London: Random House,
1999).
La lógica no es nueva: el dinero es un bien público, y el derecho a la
emisión de moneda de curso legal corresponde al menos teóricamente a los
gobiernos.20
Así, mientras que apoyar al sistema bancario a través de nacionalizarlo
o de nacionalizar los activos con problemas sea la clásica opción política, se
puede esperar que re-emerjan propuestas de nacionalizar el propio proceso de
creación de dinero, tal como ya ocurrió incluso en los años 30. Bajo un sistema
monetario conducido por los gobiernos, estos podrían simplemente poner dinero
en circulación sin incurrir en intereses por su creación; los bancos se
convertirían sólo en agentes del dinero que tienen en depósito, no en creadores
de dinero, como es ahora el caso.
Esto convertiría definitivamente las crisis del sistema bancario en un
problema del pasado. Daría también la posibilidad de re-lanzar la economía a
través de un estímulo Keinesiano a gran escala, a un coste mucho menor para los
contribuyentes, debido a que el dinero así creado no requeriría intereses por
ser reembolsado en el futuro.
Una objeción a un sistema económico dirigido por el gobierno, es que
éste puede abusar de ese poder, emitir más dinero del apropiado, y de ese modo
crear inflación.
Aunque el argumento de la inflación es válido, no hay razón para que la
propuesta de Milton Friedman respecto a la emisión de dinero por los bancos
centrales no pueda ser aplicada a los gobiernos: poner una regla que obligue al
cuerpo de emisión de dinero a fijar el incremento de emisión en no más de un 2%
al año, que refleje las mejoras de la productividad en la economía. Además,
dado que el método actual de creación de dinero a través de la deuda bancaria
ha hecho al siglo 20 uno de los siglos más inflacionarios de la historia,
obviamente la inflación no es un problema que se puede decir que sea inherente
al proceso de que los gobiernos emitan el dinero.
La razón más importante para que esta solución no parezca posible que se
implante es que tendrá una resistencia tenaz
por parte del propio sistema bancario.
El sistema financiero ha sido siempre y todavía es un
poderoso lobby, y perder el derecho de crear dinero podría golpearles en el
núcleo de su modelo actual de negocio. 21
20 Por ejemplo, la constitución de USA especifica que el poder de emitir
dinero es una prerrogativa exclusiva del Congreso. Hay una larga lista de citas
famosas relacionadas con el tema de varios presidentes americanos y de padres
fundadores. Aquí hay algunos ejemplos:
- “Si el Congreso tiene el derecho constitucional de emitir papel moneda,
se les dió a ellos, no para ser delegado a individuos o corporaciones”. (Andrew Jackson, cuando disolvió el
Segundo Banco de Estados Unidos)
- “La historia constata que los cambistas de dinero han utilizado todas
las formas de abuso, intriga, fraude, y todos los medios violentos posibles
para mantener su control sobre los gobiernos al controlar el dinero y su
emisión” (James Madison);
- “Si el pueblo americano siempre permite a los bancos privados la
emisión de su moneda, primero por la inflación, después por la deflación, los
bancos privaran a la gente de todas sus propiedades hasta que sus hijos
despierten sin hogar en el continente que conquistaron sus padres... El poder
de emisión debe ser arrebatado a los bancos y devuelto a la gente, a la cual
pertenece propiamente”. (Thomas Jefferson);
- “El gobierno debería crear, emitir y hacer circular toda la moneda y
el crédito necesarios para satisfacer el poder de invertir por parte del
Gobierno y el poder de comprar por parte de los consumidores. Adoptando estos
principios, los contribuyentes ahorrarían inmensas sumas en intereses. El
dinero dejaría de ser el amo y se convertiría en el sirviente de la humanidad”.
(Abraham Lincoln);
- “La emisión de moneda debería residir en los gobiernos y estar
protegida de la dominación de Wall Street. Nos oponemos a ... disposiciones
(que) podrían poner nuestra moneda y sistema de crédito en manos privadas”. (Theodore Roosevelt);
-“Soy un hombre realmente infeliz. He arruinado mi país
inconscientemente. Una gran nación industrial está controlada por su sistema de
crédito. Nuestro sistema de crédito está concentrado. El crecimiento de la
nación, por lo tanto, y todas nuestras actividades están en manos de unos pocos
hombres. Hemos llegado a ser uno de los peor regulados, uno de los gobiernos más
completamente controlados y dominados, del mundo civilizado, ya no más un
gobierno de libre opinión, no más un gobierno por convicción y por el voto de
la mayoría, sino un gobierno por la opinión y bajo la presión de un pequeño
grupo de dominantes hombres” (Woodrow Wilson, que fue el presidente que firmó en
1913 el Acta de creación de
Para más información o propuestas para re-nacionalizar la creación de
dinero, ver Joseph Huber and James
Robertson, Creating New Money:
A Monetary Reform for the Information Age (
21 El actual modus operandi también proporciona un oculto subsidio
permanente al sistema bancario a través del seignoriage.
Huber and Robertson estimaron este subsidio anual en 49.000 millones de
libras en UK; $114.000 millones
al año en USA; 160.000 millones de Euros para la zona Euro; y 17.4 Billones
de Yen para Japón. Estos beneficios corresponden a los gobiernos en caso de
nacionalizarse el proceso de creación de dinero. Los detalles en que se basan
estas estimaciones en Joseph Huber and James Robertson’s Creating new Money: A
Monetary Reform for the Information Age (
Nuestra propia objeción a esta solución es que,
incluso si los gobiernos emitieran el dinero,
podrían protegernos de las crisis
bancarias, pero no resolvería el problema sistémico central
de la inestabilidad de nuestro sistema monetario. En
pocas palabras, puede protegernos de los bancos pero no de la crisis monetaria.
V. Understanding Systemic Stability and Vitality
La solución que proponemos a continuación es nueva, y tiene que ver con
la identificación de la razón sistémica fundamental de nuestra inestabilidad
monetaria y financiera. Entender esta solución, de alguna manera requiere que
revisemos algunos indicios de porqué es probable un problema sistémico, que
desarrollemos una comprensión científica de su naturaleza, y por último que
identifiquemos manera efectivas de arreglar el problema.
La buena noticia es que ahora sabemos mucho más que en 1930 y hay muchas
más herramientas disponibles que incluso hace una década. Consecuentemente,
ahora es posible identificar las causas profundas subyacentes, y también una
nueva manera de tratar con ellas. Además, esta nueva manera es una que los
gobiernos pueden asumir y que también resuelve una serie de otros asuntos
sociales y económicos que existen incluso cuando no hay crisis financiera.
A primera vista, puede no ser la solución preferida
por los banqueros, pero puede también estabilizar sus propias carteras al
tiempo que estabiliza estructuralmente las economías del mundo. Podría también
darles una nueva línea de negocio, en actividades que pueden ser muy atractivas
para bancos locales y regionales. Introducir tal solución sistémica es el único
camino para evita que se repita periódicamente la crisis bancaria, a la cual
están condenados todos los enfoques convencionales, porque sólo tratan con
algunos de los síntomas, y no con la causa.
a. Beyond the Blame Game
Se gastará mucha energía en intentar asignar la culpa por el desastre.
La codicia en el sector financiero, la falta de perspicacia de los reguladores,
las políticas que sobre enfatizan la de-regulación, y la incompetencia a varios
niveles, todos se convierten en el blanco favorito. Nuestra visión es que
cualquiera o todos ellos pudieron de hecho haber jugado un papel, pues en el
fondo estamos tratando con un tema sistémico mucho más profundo, como ya dije.
Aún así, mientras que la crisis actual puede ser la más grande que hemos
tenido, no es la primera de este tipo. El Banco Mundial ha identificado no
menos de 96 crisis bancarias y 176 crisis monetarias en los 25 años que hace
que el presidente Nixon introdujo el régimen de cambio flotante a principios de
los 70. 22
Además, aunque menos frecuentes que en las dos últimas décadas, los
ciclos de alzas y bajas que implicaron
crisis bancarias y monetarias, fueron, en palabras de Kindleberger,
extraordinariamente persistentes incluso antes de este período.23 Kindleberger describe no menos de 48 crashes
masivos desde la manía de los tulipanes de 1637 en Holanda hasta el crash de
1929 en Wall Street.
Estos repetidos colapsos, en diferentes países y tiempos, bajo
diferentes ambientes reguladores, y en economías con muy diferente grado de
desarrollo deberían verse como un primer síntoma revelador de algún problema
estructural o sistémico de fondo.
Si está implicado un asunto de tal profundidad, se explicaría porqué con
cada nueva tanda de regulaciones, como máximo, se consigue una reducción en la
frecuencia de las crisis banqueras y monetarias, con su horrible coste
económico y socio-político. Si existe tal profundo problema estructural,
también se explicaría porqué incluso las personas más brillantes y mejor
educadas del planeta no han sido capaces de evitar grandes catástrofes
financieras, por más diligentemente que hacen su trabajo, tanto en el lado
regulador como en el servicio financiero. Finalmente, si nuestro sistema
monetario es de hecho a nivel estructural “un accidente esperando ocurrir”
entonces incluso controlar la codicia a través de estrechas regulaciones sólo
aplazará el momento en que caerá el próximo desastre.
22 Caprio & Klingenbiel, 1996
23 Kindleberger, Charles Manias, Panics and
Crashes ( New York: Wiley & Sons, 3d ed. 1996) pg 1.
b.
Tenemos ahora pruebas científicas de que se trata de hecho, de un tema
estructural. El origen teórico de esta prueba puede sorprender a la comunidad
económico-financiera, aunque no debería ser una sorpresa para los científicos
familiarizados con los ecosistemas naturales, la termodinámica, la complejidad
y la teoría de la información.
La naturaleza de este problema sistémico está
científicamente descrita en algún sitio en literatura evaluada entre colegas,
aquí sólo se aporta un resumen corto y simplificado. Para lectores que quieren
pruebas técnicas y matemáticas de lo que se afirma aquí, por favor consulten la
documentación relevante. 24
En los últimos 25 años, se han hecho grandes progresos en la comprensión
de qué hace que los ecosistemas naturales sean sostenibles o no. Este trabajo
es la extensión natural del ganador del premio Nobel, el químico Illya
Prigogine, y del trabajo de Erich Jantsch, cofundador del Club de Roma, sobre
la auto-organización de los flujos de energía en los sistemas. De hecho, de
acuerdo con Kenneth Boulding (1981), muchos recientes economistas sostienen
la visión energética. Esto cambió cuando los que apoyaban la visión mecanicista
de Newton a finales del siglo 19 (como Walras y Jevons) convirtieron lo
económico en la visión mecánica (actualmente todavía en vigor), de “actores
racionales” y la fiable auto-restricción de
Este nuevo enfoque, como se muestra más abajo, aporta una explicación
muy concisa y sólida de porqué necesitamos empezar a usar un nuevo juego de
herramientas para entender las dinámicas económicas y monetarias tal como se
manifiestan de hecho en el mundo real.
En este enfoque, sistemas complejos como los ecosistemas, organismos vivos
y economías, todos se entienden como materia-energía y sistemas de flujo de
información. Por ejemplo, la famosa cadena trófica es también una red de materia/flujo
de energía, constituida de complejas relaciones entre organismos. Las plantas
capturan la energía del sol mediante la fotosíntesis; los animales comen las
plantas; las especies entonces se comen unas a otras en una cadena hacia el
predador último, y al final los organismos mueren, se descomponen, y su
energía/materia es reciclada por las bacterias.
Décadas de estudio de los ecosistemas naturales en particular, han
llevado a una comprensión matemática muy sofisticada de cómo una estructura en
red afecta a la viabilidad a largo plazo de un ecosistema, como se aprecia en
su equilibrio entre eficiencia y capacidad de respuesta. La eficiencia mide la
habilidad del sistema de procesar cantidades de materia relevante, flujos de
energía o de información. La capacidad de respuesta mide la habilidad del
sistema de recobrarse de disturbios. Con estas distinciones somos capaces de
definir y cuantificar con precisión la sostenibilidad de un sistema en un único
diagrama.
En general, la capacidad de respuesta de un sistema se potencia con la
diversidad y con más interconexiones (caminos para la materia-energía y/o
flujos de información) porque hay más canales de interacción a los que recurrir
en tiempos de problemas o cambios. Por ejemplo, un pez depredador podría “conectar” adquirir energía y recursos,
usualmente comiendo unas tres o cuatro especies (por ejemplo tortugas y
serpientes) o puede conectarse con solo una (gambas). Un pez que depende de una
sola especie para proveerse de comida lo tendrá difícil para adaptarse si esa
especie tiene dificultades por algún motivo. Los investigadores, usan la
cantidad de diversidad y conectividad para cuantificar la capacidad de
respuesta de un sistema.
24 Ver Robert Ulanowicz, Sally Goerner, Bernard Lietaer and Rocio Gomez
“Quantifying Sustainability:
Efficiency, Resilience and the Return of Information
Theory” Journal of Ecological Complexity forthcoming
2008.
25 La errónea clasificación de la economía como un sistema en equilibrio
se explica brillantemente en los capítulos 2 y 3 de Beinhocker, Eric The Origin of Wealth:
Evolution, Complexity, and the Radical Remaking of Economics
(
Diversidad y conectividad también juegan un importante papel en la
eficiencia, pero en la dirección opuesta: la eficiencia crece a través de la
racionalización; un proceso en el cual diversidad y conectividad decrecen.
Además, a medida que un sistema de flujo se vuelve más eficiente tiende a crear
una especie de impulso auto-alimentado (técnicamente llamado “autocatálisis”)
que más bien elimina diversidad a medida que hace más racionalizado el proceso.
Generalmente los sistemas que crecen en eficiencia tienden a convertirse en más
dirigidos, menos diversos, y consecuentemente más quebradizos.
El punto principal es que la naturaleza no selecciona por la máxima
eficiencia, sino por un óptimo equilibrio entre los dos polos opuestos de
eficiencia y capacidad de respuesta. Estos polos, como hemos dicho antes,
estiran en direcciones opuestas porque la capacidad de respuesta crece con la
diversidad y los apoyos desde múltiples caminos (conexiones), mientras que la eficiencia
crece eliminando diversidad y caminos redundantes hacia la racionalización. El
ecosistema más saludable es aquel con un óptimo balance entre esas dos
tensiones opuestas, porque las dos son indispensables para la sostenibilidad y
la salud a largo plazo.
Ahora tenemos una manera de medir cuantitativamente todos los
componentes relevantes por separado: producción total, eficiencia de
producción, y capacidad de respuesta.
Además la base matemática se comporta bastante bien, de manera que
existe un solo máximo para un sistema en red dado. La curva de las relaciones entre
sostenibilidad y sus elementos constituyentes se pueden ver de forma general en
la figura 1. Observad que hay una asimetría: para lograr el óptimo, la capacidad
de respuesta es más importante que la eficiencia!
Como la capacidad de respuesta y la eficiencia de producción son ambas
necesarias pero estiran en direcciones opuestas, la naturaleza tiende a
seleccionar aquellos sistemas que tienen un óptimo equilibrio de las dos, que
puede variar dependiendo del sistema. Sin embargo: la sostenibilidad puede
definirse como el óptimo balance entre eficiencia y capacidad de respuesta. Un
sistema es por tanto, sostenible al máximo cuando el equilibrio alcanza su
mezcla óptima. Esto puede ilustrarse gráficamente como en la figura 1.

Figura 1: La curva de la sostenibilidad trazada entre las dos
polaridades de eficiencia y capacidad de respuesta.
Hasta hace poco, la producción total y la eficiencia
de producción han sido los únicos modos de identificar el relativo éxito de un
sistema, ya sea en la naturaleza o en economía. Ahora, sin embargo, podemos
distinguir si un determinado incremento en producción y eficiencia es señal de
un sano crecimiento o sólo una burbuja a relativamente corto plazo que está
condenada al colapso.
Además, podemos asumir que con el tiempo la naturaleza
ha solucionado muchos de los problemas de desarrollo en los ecosistemas,
problemas con los que la humanidad todavía forcejea en términos económicos. De
lo contrario esos ecosistemas simplemente no existirían hoy, Es también
interesante notar que todos los ecosistemas tienen sus parámetros más críticos
dentro de un rango muy estrecho y muy específico, que se puede calcular con
precisión, se llama la “Ventana de Vitalidad”.26 Ver Figura 2

Figura 2: La “ventana de vitalidad” en la que
operan todos los ecosistemas naturales sostenibles. Todos los ecosistemas
naturales invariablemente operan dentro de un rango bastante estrecho a cada
lado del punto óptimo.
3. Aplicación a otros sistemas complejos
Es crítico entender que estas conclusiones vienen desde la pura
estructura de un sistema complejo, y que
por ello son válidas para cualquier red compleja con una estructura similar, al
margen de lo que se esté procesando en el sistema: puede ser biomasa en un
ecosistema, información en un sistema biológico, electrones en una red de
energía eléctrica, o dinero en un sistema económico.
De hecho, la cuestión que surgirá indudablemente es si lo que aprendemos
de los ecosistemas tiene sentido cuando lo aplicamos a las comunidades
económicas. Este es precisamente uno de
los puntos fuertes de usar el modelo red en lugar de la metáfora de una
máquina. Como Goerner (1999) puntualizó: “todos los sistemas, no importa lo
complejos que sean, responden a alguna de unas pocas clases. Todos los miembros
de una clase comparten ciertos patrones comunes de comportamiento”. De forma
similar “Lo maravilloso de esta universalidad es que no importa mucho cuan
cerca están nuestras ecuaciones de las elegidas por la naturaleza, siempre que
el modelo sea de la misma clase universal que el del sistema real. Esto
significa que podemos deducir la física adecuada de modelos muy simples.”
(Cvitanovic 1984)
26
Ulanowicz, R.E.. A Third Window: Natural Foundations for Life. Oxford University
Press, New York.2008
Estas conclusiones son válidas no sólo para ecosistemas, sino para
cualquier otro sistema complejo con una estructura en red similar. Por ejemplo,
Vaz y Carvalho (1994) han representado el sistema inmunitario como una red. ¿No
puede ser que el esclarecimiento de su ventana de vitalidad aporte
significativas nuevas perspectivas sobre la salud de un organismo?
Los campos de ingeniería, negocios y economía se han enfocado casi
exclusivamente en la eficiencia, y por tanto constituyen un amplio campo
abierto a la exploración de la validez de los indicadores propuestos para
mejorar la sostenibilidad.
Por ejemplo, las redes de energía eléctrica se han optimizado
sistemáticamente durante décadas hacia una cada vez mayor eficiencia técnica y
económica. Ha sido como una sorpresa para muchos ingenieros el hecho de que
acercarse a la máxima eficiencia es la razón principal de porqué los apagones a
gran escala aparezcan de repente y sin razón como una venganza. Hace pocos
años, algunos de esos apagones azotaron amplias zonas de USA, por ejemplo. Se puede
disponer de los datos para modelar esos sistemas como redes porque es lo que
literalmente son. Se podría entonces cuantificar su eficiencia su resiliencia,
y su ventana de vitalidad. La solución de cómo reequilibrar tales sistemas para
hacerlos menos quebradizos y determinar su óptima sostenibilidad podría ser una
obviamente “dura ciencia” de aplicación de tests de los indicadores descritos.
4. Aplicación a los Sistemas Financieros
Nuestro sistema monetario global es también obviamente una estructura en
red, en la que las monedas nacionales monopolizadoras fluyen por todos los
países (o grupos de países en el caso del euro) e interconectan a nivel global.
La justificación técnica de reforzar un monopolio de monedas nacionales dentro
de cada país, fue para optimizar la eficiencia de la formación de los precios y
el cambio en los mercados nacionales. En
su documento inicial sobre este asunto en 1955, Milton Friedman propuso que
dejar a los mercados determinar el valor de una moneda nacional ayudaría a
mejorar la eficiencia total del sistema global. Esta idea fue en realidad
aplicada por el presidente Nixon en 1971, para evitar una caída del dólar en
ese momento. Desde entonces, se ha creado una infraestructura de comunicaciones
a nivel global, extraordinariamente sofisticada y eficiente para enlazar e
intercambiar esas monedas nacionales.
El volumen de comercio en los mercados de intercambio internacional
alcanzó la impresionante cifra de 3,2 trillones (3.200.000 millones) de dólares
al día en
Esta falta de capacidad de respuesta del sistema, por tanto, no está en
el aspecto técnico de las redes informáticas (que todas tienen sistemas de
seguridad) sino en el terreno de las finanzas. Este hecho ha sido demostrado de
manera espectacular por el gran número de crashes monetarios y bancarios en los
últimos 20 años. Esas crisis, particularmente cuando se combinan la monetaria y
la bancaria, son lo peor que le puede ocurrir a un país, aparte de la guerra.
Todo parece indicar que nuestra red global de monedas nacionales
monopolizadoras ha evolucionado hacia un sistema demasiado eficiente y
peligrosamente quebradizo. Parece funcionar con el piloto automático. Es
irónico el hecho de que en cualquier lugar donde se desencadena una crisis
bancaria sistémica, se ayuda a los bancos más grandes a absorber a los
pequeños, con la lógica de que así se refuerza la eficiencia del sistema. Esta
situación se ilustra en
27 Bank of International Settlements (BIS) 2005 Triennial Central Bank Survey of Foreign Exchange and
Derivatives Market Activity 2008 - Final Results
.

Figura 3: El ecosistema monetario global de hoy se
está alejando del equilibrio óptimo debido a su exclusivo énfasis en la
eficiencia. Prevalece la creencia general de que todas las mejoras tienen que
ir en esa misma dirección (flecha roja), que nos lleva más lejos de la óptima
sostenibilidad. Por ejemplo, la monocultura global del dinero/deuda bancaria
como medio oficial de intercambio se justifica técnicamente sobre la base de la
eficiencia en la formación de los precios y el cambio dentro de cada país. Existe
una regulación masiva para mantener esos monopolios. Internacionalmente, el
cambio flotante se había justificado también porque es “más eficiente”.
Análogamente, en donde haya una crisis bancaria, al banco que es ya “demasiado
grande para caer” invariablemente se le anima a absorber a los más pequeños,
reduciendo más la diversidad institucional. Esto deja al sistema entero sin
diversidad e interconectividad, y por lo tanto con insuficiente capacidad de respuesta
o resiliencia. Tal sistema es “un accidente esperando ocurrir”, condenado al
colapso, por muy bien que la gente intente gestionarlo.
El punto tratado aquí es verdaderamente profundo y tiene implicaciones
de amplio alcance para todos los sistemas complejos, naturales y humanos,
incluyendo nuestro sistema económico mundial. Como capacidad de respuesta y
eficiencia de producción son ambas necesarias pero estiran en direcciones
opuestas, la naturaleza tiende a seleccionar aquellos sistemas, que tienen un
equilibrio óptimo de las dos. Un sistema es sostenible al máximo cuando el
equilibrio alcanza su proporción óptima. Esta investigación también muestra
porqué poniendo demasiado énfasis en eficiencia, automáticamente se sacrifica
diversidad e interconectividad., y el sistema entero deviene inestable y
colapsa.
5. La solución sistémica
La idea económica convencional asume de facto el monopolio de las
monedas nacionales como un hecho incuestionable. En contraste, hay evidencias
que apuntan a la conclusión de que la sostenibilidad monetaria sistémica
requiere de una diversidad de sistemas de moneda, de manera que puedan emerger
múltiples y diversas vías de cambio y conexión monetaria, como se ve en

Figura 4: El efecto de las monedas complementarias diversas y múltiples.
El funcionamiento de múltiples monedas de diversos tipos podría llevar
la economía hacia una sostenibilidad más alta (flecha verde). Esto
incuestionablemente reduce la eficiencia, pero también incrementa la capacidad
de respuesta de la economía en general al facilitar las transacciones que de
otro modo no ocurrirían, a través de una diversidad y unas interconexiones que
de otro modo no existirían.
La solución sistémica es por tanto incrementar la resiliencia del
sistema monetario, aunque a primera vista esto sea lo menos eficiente. Esta es
la lección de miles de millones de años de evolución en los ecosistemas
naturales. Esto significa en la práctica poner varios tipos de dinero en
circulación para intercambios entre la gente y en los negocios, mediante la
utilización de monedas complementarias. Cuando estas monedas complementarias
empiecen a ser de uso general, esta estrategia probablemente asegurará también
mucho mayor grado de interconectividad en el sistema. Este enfoque seguramente
parecerá poco ortodoxo a la forma convencional de pensar, pero la manera
convencional de pensar es precisamente la que nos ha metido en este problema. Esto
puede también resolver el dilema de qué hacer con la actual crisis bancaria
sistémica.
El argumento predecible desde la economía tradicional
en contra de esta idea puede ser que usar múltiples monedas dentro de una
economía nacional es reducir la eficiencia del proceso de formación de los
precios y el del cambio entre los agentes económicos. Este argumento es válido,
pero sabemos ahora que ese énfasis es precisamente lo que ha reducido la
resiliencia del sistema, lo que lo está haciendo tan quebradizo.
VI. Nuestra Propuesta
Nuestra propuesta implica 3 componentes: a)
acciones por parte del sector privado de negocios, b) decisiones por parte de
los gobiernos, y c) decisiones por parte de la ciudad y el gobierno local.
a. El sector de los negocios
La economía “real” la de los negocios de
manufactura y venta de bienes y servicios, será, de forma predecible, la
próxima víctima de la crisis financiera. Por mucho que hagan los gobiernos por
los bancos, para las empresas será mucho más difícil obtener crédito de los
bancos en los próximos años. Una vez que empieza el efecto dominó en la
economía real, cuando empieza una cadena de bancarrotas con todos sus efectos
de desempleo y otros problemas sociales, es incluso más difícil de parar que el
dominó del sistema bancario. Esperar que los gobiernos estarán en situación de
salvar incluso importantes empresas después de haber asumido el coste de rescatar
a los bancos, es fútil. Sin embargo, hay algo que las compañías pueden hacer
ellas mismas para evitar los peores aspectos de este problema.
Otro cuento
Érase una vez, durante una crisis similar a la que
estamos viviendo ahora, que 16 hombres de negocios se reunieron para decidir
que podían hacer entre ellos. Cada uno había recibido un aviso de su respectivo
banco de que su línea de crédito se iba a reducir o eliminar; entonces la
bancarrota era sólo cuestión de tiempo. Se dieron cuenta de que el negocio A
necesitaba el préstamo del banco para comprar bienes del negocio B, que a su
vez necesitaba dinero para comprar material de sus proveedores. Así decidieron
crear un sistema de crédito mutuo entre ellos, invitando a sus clientes y
proveedores a juntarse con ellos. Cuando el negocio A compra algo de B, A
recibe un crédito y B el correspondiente débito. Crearon su propia moneda, cuyo
valor era idéntico al de la moneda nacional, pero con la interesante
característica de que no generaba intereses. Un débito en esta moneda tenía que
ser reembolsado con ventas a un participante en la red y en la misma moneda.
El banco del país montó una campaña de prensa masiva para intentar aplastar
esta revolucionaria idea. Milagrosamente, esa campaña falló, y este pequeño
sistema salvó a los negocios implicados entonces. Se fundó una cooperativa
entre los usuarios para llevar las cuentas del funcionamiento con esa moneda. Pronto
los participantes pudieron incluso pedir prestado de la cooperativa en esa moneda al remarcablemente
bajo interés del 1,5%. Ese tipo de préstamos tenían que devolverse por
inventario u otros bienes. Con el tiempo el sistema creció e incluía un cuarto
de los negocios del país.
Setenta años más tarde, un profesor americano se percató de que la economía
de ese país era bastante más estable que la de sus vecinos, e hizo un estudio
econométrico que probaba que el secreto para la estabilidad del país, fue esa
extraña pequeña moneda no oficial que estaba circulando entre los negocios en
paralelo con la moneda nacional. Siempre que había una recesión, el volumen de
negocios en esta moneda no oficial crecía significativamente, reduciendo así el
impacto en las ventas y el desempleo. Cuando había un auge, los negocios en la
moneda nacional se incrementaban, mientras que la actividad en la moneda no
oficial proporcionalmente caía de nuevo. La sorprendente implicación de este
estudio fue que el espontáneo comportamiento contra-cíclico de este pequeño
sistema en realidad ayudó al banco central del país en sus esfuerzos para
estabilizar la economía.
Esto no es un cuento de hadas, sino una historia real, la del sistema
WIR. El país es Suiza y los 16 fundadores se conocieron en Zurich en el año
1934. Y el sistema está todavía en funcionamiento. El volumen anual de negocio
de la moneda WIR es ahora de unos ($2 billion), 2000 millones de
dólares al año, y el profesor americano es James Stodder de la universidad
Rensselaer. Su amplio estudio 28 de valiosos datos durante más de 60 años prueba lo
explicado en el cuento.
28 James Stodder, “Reciprocal Exchange Networks:
Implications for Macroeconomic Stability”.
El sistema WIR acepta actualmente depósitos y concede préstamos tanto en
francos como en WIR. 29
Proponemos que las empresas tomen la iniciativa de crear sistemas como
(B2B= Business-to-Business), a cualquier escala que tenga sentido para ellos.
La gran ventaja, comparado con lo que ocurrió en Suiza, es que con las
tecnologías de la información que tenemos hoy, poner en marcha este tipo de
sistemas tomaría mucho menos tiempo que en 1930. Y, el tiempo va a ser un
factor crítico si se quieren evitar los estragos sociales y económicos que
desencadenará el desenredo de los complejos negocios de las cadenas de
suministro. En USA, se podría justificar un sistema para la nación entera. En
Europa, idealmente se podría concebir un sistema que funcionara al nivel europeo.
De otro modo vamos a ver que un montón de ventajas económicas conseguidas por
la integración europea se quedarán en nada en la próxima década.
Hay una cosa más que los negocios que se implican
en tales sistemas debería considerar: presionar a sus respectivos gobiernos
para que acepten esa moneda temporalmente, para el pago parcial de impuestos.
Esto podría aplicarse solo temporalmente, por ejemplo durante el período en el
que el sistema bancario no esté en la situación de satisfacer su tradicional rol
de financiar la economía real en la medida necesaria. El pago parcial de
impuestos –puede ser tan poco como un 10 o un 20%- sería el incentivo más
efectivo que los gobiernos pueden ofrecer para acelerar la aceptación
generalizada de esta moneda. Los que presionen tienen un simple pero poderoso
argumento: los gobiernos han gastado miles de millones de dinero de los
contribuyentes para salvar el sistema bancario, con la esperanza de poder
evitar la proliferación del problema a otros negocios. La estrategia propuesta
aquí no cuesta dinero al gobierno, sino que en realidad aumenta los ingresos
por impuestos, y es la mejor manera sistémica de evitar que el problema se
extienda por todas partes, por mucho que hagan por salvar los bancos.
b. Gobiernos nacionales
Cuando todo se haya dicho y hecho, los gobiernos no
querrán o no podrán forzar a los bancos para que den préstamos a la economía
real. Por tanto tiene mucho sentido que, en adición y en paralelo a aceptar el
dinero usual deuda bancaria, durante el período de transición —hasta que el
sistema bancario se haya recuperado lo bastante para jugar el rol tradicional—
se acepte también alguna moneda complementaria para el pago de impuestos. Qué
monedas pueden ser aceptables para el pago de qué tipo de impuestos es una
cuestión política que cada gobierno puede decidir.
Como dijimos antes, al aceptar esta moneda en el pago parcial de
impuestos, el gobierno da un poderoso incentivo para que los negocios y la
gente acepten esta moneda. Los gobiernos podrían no estar implicados en la
creación o gestión de esos sistemas. Su rol sería asesorar y determinar los
criterios de calidad y fiabilidad para que la moneda pueda ser aceptada por el
gobierno. Ellos también tienen un fuerte interés en cobrar en una moneda
robusta. Es obvio que la existencia de dicha moneda facilita intercambios que
de otro modo no sucederían, mientras que el dinero convencional o el crédito
son difíciles de obtener. Estos intercambios adicionales, a su vez, incrementan
la recaudación de impuestos de los negocios implicados, abriendo así un círculo
virtuoso que contrarresta la reducción del crédito por parte de los bancos.
Hay dos maneras para una entidad gubernamental de decidir qué porcentaje
de impuestos se puede pagar en moneda complementaria. La primera es determinar
cuánto compra esa entidad del sector negocios. Por ejemplo, si el 20% del
presupuesto es para compras de un específico grupo de empresas, puede tener
sentido aceptar un 20% del pago en la moneda de ese grupo. Otro enfoque es
cobrar impuestos a los negocios en proporción al volumen de intercambios que
ellos realizan en esa moneda. En otras palabras, cualquier venta en dólares es
imponible en dólares, y lo mismo con la moneda complementaria. Por ejemplo, si
una compañía hace un 10% de sus ventas en moneda complementaria, los impuestos
podrán ser pagados en esa moneda en la misma proporción.
29 www.WIR.ch and
http://en.wikipedia.org/wiki/WIR_Bank
Esta estrategia aumentará la recaudación para los gobiernos a diferentes
niveles, especialmente durante una recesión cuando esas recaudaciones menguarán.
Cuando la gente y los negocios están estrangulados por falta de dinero, la
recaudación queda automáticamente menguada también.
Aceptar algunos pagos en monedas distintas al dinero deuda bancaria, por
definición incrementa los ingresos gubernamentales. Esto no es una teoría. Por
ejemplo, durante la crisis del rublo a finales de los 90, el gobierno ruso
aceptó impuestos corporativos pagados en cobre. Lo que proponemos es mucho
menos extremo: las monedas complementarias son un medio estandarizado de
intercambio que los gobiernos pueden usar para proveer servicios en las
localidades y comunidades que acepten la moneda complementaria. Una importante
decisión para gobiernos nacionales será permitir a las ciudades y a los
gobiernos locales elegir la moneda complementaria que les interese promover
aceptando en ella el pago de impuestos y tasas. Porqué esto es importante, se
explica ahora.
c. Las ciudades y los gobiernos locales
Hay dos razones por las que recomendamos permitir a las ciudades y a los
gobiernos locales que pongan en marcha esta estrategia. En primer lugar, las
ciudades y los gobiernos locales serán las primeras entidades que entrarán en
problemas aún más profundos que los que tienen ahora, y en segundo lugar, dado
que este enfoque es radicalmente nuevo, es simplemente más seguro probarlo como
sistema piloto a un nivel local o de ciudad, antes que usarlo directamente a
gran escala a nivel nacional. De hecho, las ciudades y otras entidades gubernamentales
locales se encontrarán en la primera línea para aguantar lo más duro de los
efectos sociales de la amenazante recesión, pues mientras que verán menguar su
recaudación de impuestos, la financiación convencional mediante dinero-deuda
será más difícil de obtener. Este tipo de problemas no se limitarán sólo a USA.
El diario londinense Observer, pregunta “¿Qué puede ocurrir, en
medio de esas series de pesadillas económicas para que las cosas se pongan
incluso peor?” Algo como el total agotamiento de las finanzas del gobierno
local para pagar por las cosas que crean el verdadero tejido de la sociedad
americana. Imagina este ambiente a través del resto del mundo, reduciéndose los
servicios públicos a la mínima expresión.
Lo que es más desconcertante de
la manera en que este tumulto está resultando, dice Sujit Canagaretna, analista
fiscal superior del Consejo de Estado del Gobierno (CSG) “es que la mayoría de
gobiernos estatales estaban ya en una terrible situación. Pero ahora las cosas
han empeorado considerablemente y los mercados de crédito tienen un auténtico
ahogo en casi todas las tesorerías estatales. Es tan grave que la actividad
económica en la mayoría de los estados está tocando fondo”...
El espectro de que una larga y penosa recesión se haga incluso mayor en
todo el globo, es preocupante. Nótese que esos dos problemas a los que se
enfrentan los gobiernos en toda América (caída de la recaudación de impuestos y
reducido acceso a la deuda) son universales. Prepárense para otra gran
exportación americana.30
El segundo argumento es que un poco de diversidad
en experimentar con una estrategia nueva solo puede ser beneficioso para todos
los afectados. Si algunas cuestiones específicas se consideran prioridad
política, otros tipos de monedas complementarias como
30 James Doran: “
31 Esta estrategia se explica en Bernard Lietaer Pour une Europe des
Régions: les Regios, compléments nécessaires a l’Euro (Paris: Fondation
Mayer, 2008).
32 See www.terratrc.org for technical details.
En resumen, ahora está disponible un nuevo conjunto
de herramientas para crear incentivos para potenciar determinados patrones de
comportamiento, tanto para corporaciones como para individuos, y en la mayoría
de los casos han sido probadas en algún lugar del mundo. 33
d. Algunas consideraciones prácticas
La velocidad de las aplicaciones prácticas de estas
estrategias se facilita mucho en nuestro tiempo, gracias a la disponibilidad de
varios softwares para gestionar monedas complementarias, e Internet como una
herramienta de comunicación. Por ejemplo, la cooperativa WIR de la que hablamos
antes tiene un sistema operacional de gran escala en Suiza en cuatro idiomas,
que puede tratar simultáneamente con moneda nacional y WIR. Hay también
disponibles algunos otros softwares útiles para aplicaciones de monedas
complementarias específicas.
Podría ser una buena idea en este caso considerar el uso de software de
fuente abierta, porque permitiría la flexibilidad de añadir nuevas funciones, o
nuevas monedas en la misma tarjeta electrónica, sin tener que esperar a que los
desarrolladores de software privado se pongan al día. Por ejemplo, la fundación
Strohalm en Holanda tiene un software de fuente abierta para sistemas de
crédito mutual, usado para aplicaciones con objetivo social, que ya funciona en
varios países. Igualmente,
Obviamente, poner en marcha una estrategia de esta
naturaleza debería hacerse en cuidadosos pasos, empezando con la aplicación
piloto en una escala limitada. Un proyecto para toda Europa, por ejemplo, se
podría iniciar con una empresa cooperativa en una escala más pequeña.
e. Respondiendo a algunas objeciones
Seguramente habrá alguna teórica objeción económica
a la propuesta que se hace aquí: la idea de varias monedas es menos eficiente
en términos de formación de precios y de cambio. Esta objeción es válida. Aún
así, hemos demostrado,35 incluso en un documento revisado
por colegas 36 que enfatizar la eficiencia es de hecho la causa sistémica de la
fragilidad de cualquier sistema complejo, incluido el sistema financiero. Esa
fragilidad se ha demostrado espectacularmente durante la crisis bancaria
global, pero el Banco Mundial ha identificado antes de ésta, no menos de 96
fallidas bancarias y 176 crisis monetarias que han afectado a 130 países
durante los últimos 25 años. Sin embargo, nuestra propuesta provee una solución
sistémica a la inestabilidad del sistema monetario, algo que las soluciones
corrientes ni siquiera tratan de conseguir. Las soluciones sistémicas son las
únicas que evitarán tener que volver sobre los mismos problemas en el futuro.
Por último, para el propio sistema bancario, nuestra
propuesta implica que dejen temporalmente el monopolio de la emisión de moneda
legal, un compromiso mucho menos drástico que perder, por ejemplo, el derecho
de emitir moneda legal del todo, o llegar a la nacionalización. Además, como
dijimos antes, el ejemplo del sistema de moneda complementaria WIR demostró ser
un factor clave en fomentar la proverbial estabilidad de la economía suiza, lo
cual es positivo también para las carteras del sistema bancario.
f. Algunas ventajas del enfoque propuesto
Esta estrategia multi-escala y multi-participantes
tiene varias ventajas para las diferentes partes implicadas, especialmente
durante el período de transición en el que sabemos que hemos entrado.
- Este enfoque evitará o reducirá la estrangulación
de la economía real a causa de la contracción del crédito bancario que
incuestionablemente va a ocurrir.
33 Ver Bernard Lietaer The Future of Money:
Creating New Wealth, Work and a Wiser World (
Century, 2001) and Of Human Wealth: New
Currencies for a
forthcoming 2008).
35 Bernard Lietaer, with Robert Ulanowicz and Sally
Goerner: “Options for Managing Systemic Banking Crises”
Working Paper October 2008.
36 Ver Robert Ulanowicz, Sally Goerner, Bernard
Lietaer and Rocio Gomez “Quantifying Sustainability: Efficiency, Resilience and
the Return of Information Theory” Journal of
Ecological Complexity forthcoming 2008.
- La decisión que los gobiernos podrían tomar
(aceptar el pago parcial de impuestos en otra moneda y no exclusivamente en la
moneda deuda bancaria) está completamente dentro de su propio poder de decisión
política. Esta estrategia es también muy flexible: un gobierno puede decidir
aceptar pagos de algunos impuestos solamente, por un determinado porcentaje,
con unas específicas monedas complementarias, elegidas por su robustez y por
tener otros efectos positivos, y/o durante períodos específicos.
- Las monedas complementarias han demostrado ser una eficaz herramienta
para permitir el diseño de planes de incentivos en una amplia gama de temas,
independientemente de que haya una crisis o no. La evidencia de esto se puede
encontrar en muchas publicaciones. 37
- Hasta ahora, los impuestos sólo se pueden pagar en moneda de curso
legal que significa dinero deuda bancaria. Cualquier moneda es un plan de incentivos,
y nuestra manera habitual de tratar con los impuestos y subsidios está limitada
a la moneda nacional como único instrumento. Con monedas complementarias, se
abre toda una gama de opciones que pueden concentrarse (y afinar de forma
precisa) en los objetivos que se quieran alcanzar. Podemos por tanto, adaptar
las monedas complementarias aceptadas para el pago de impuestos a los enormes
retos que tenemos actualmente en el mundo.
- Tal vez más importante: esta estrategia evitará que se repita la peor parte
del escenario de 1930, donde se dejó actuar plenamente a la estrangulación de
la segunda ola, que resultó en bancarrotas masivas de la economía productiva,
desempleo intolerablemente alto y un sufrimiento indecible, así como unas
tóxicas consecuencias políticas que
resultan en un peligroso lío difícil de desenredar una vez iniciado.
Hjamar Schacht, banquero central de Hitler, apuntó correctamente que la
popularidad electoral del nazismo se debió directamente a la masiva
desesperación y desempleo.
VII.
Conclusión: Tabla sintetizada de las opciones
La siguiente tabla resume las implicaciones de cada
uno de los cinco enfoques ante una crisis bancaria de gran escala, como se
describe aquí.
Esas implicaciones son diferentes para los diferentes
actores. Se considera: El impacto sobre los banqueros, sobre los contribuyentes
y el gobierno central, en los gobiernos locales, sobre el efecto de la segunda
ola, y sobre la causa sistémica.
Los diferentes iconos representan:

37Ver por ejemplo: Edgar Cahn No more Throwaway People (
Deirdre
2007); Lietaer, Bernard The Future of Money (
Belgin, Stephen Of Human Wealth: New
Currencies for a New World (Citerra Press, forthcoming 2008);
Greco, T. Money: Understanding
& Creating Alternatives to Legal Tender
More Throwaway People;
Cahn. E. & Rowe J. Time Dollars.

Breve biografía del autor
Bernard Lietaer ha trabajado en el área de los
sistemas monetarios durante 30 años en una inusitada diversidad de funciones.
Mientras estaba en el Banco Central de Bélgica co-diseñó y puso en práctica el
mecanismo de convergencia (ECU) para el sistema único de moneda europea.
Durante ese período, también trabajó como presidente del sistema de pago
electrónico de Bélgica. Su experiencia consultiva en aspectos monetarios en
cuatro continentes abarca desde corporaciones multinacionales a países en vías
de desarrollo. Fue manager general,
co-fundador y jefe de intercambio de moneda para los Fondos Gaia Hedge, uno de
los fondos de intercambio independientes más grande del mundo, en cuyo momento Business Week le identificó como el
mejor tratante de moneda del mundo en 1992. Es el autor de 14 libros, escritos
en 5 lenguas, incluyendo “El futuro del dinero” traducido a 18 lenguas. Más
información en www.lietaer.com.
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