¿ CRISIS FINANCIERA, solamente, … o crisis energética en ciernes ?

                                                

                                               por Charles François

francoischg@fibertel.com.ar

    

 

   La crisis financiera es sólo una manifestación superficial- aunque grave- del desorden que resulta de la indisciplina y de los abusos de los mismos agentes financieros.

   Ellos multiplican las representaciones monetarias y crediticias de los recursos materiales y energéticos efectivamente o potencialmente disponibles, o sea  que “empapelan” la economía mundial y generan una inflación a la misma escala.

    Estos denominados “instrumentos financieros” se conocen como los “derivados”.  De hecho son representaciones scripturales, falazmente multiplicadas,  de los recursos reales disponibles (o ya utilizados).    

    Llegamos así a la circulación mundial típicamente inflacionaria de representaciones,  de representaciones,  de representaciones, etc….de un solo y único valor real: las materias primas (muchas de ellas no renovables) y la energía.

     La actual crisis en las finanzas podrá superarse sólo mediante el control efectivo y eficaz de esta indisciplina financiera mundial.

     Las crisis, en general, son recurrentes en forma más o menos cíclica; pero existen en particular estudios profundizados de los ciclos económicos (Kondratieff, Elliott y demás)

     En cuanto a la crisis financiera global, parece ser una manifestación previa e inscripta en una mega crisis mucho más profunda,   subyacente,    y con  numerosas consecuencias de las que existen ya, señales y testimonios.

    El mecanismo subyacente podría estar estrechamente relacionado con el uso masivo, tanto en el pasado como en el presente,  de las energías fósiles no renovables (carbón, petróleo, gas natural):

1.    Las gigantescas estructuras materiales de todo tipo construídas por

    la especie humana en los dos últimos siglos, que se conocen hoy 

    en gran parte del planeta,    son debidas al reemplazo de la simple

    fuerza motriz humana y animal, por el uso de combustibles fósiles.

    Fueron y siguen siendo esencialmente estructuras disipativas

    de energía.  A través de una metáfora quizás un poco forzada,

    podrían asemejarse a “cenizas”.

         (ver  la Teoría de las estructuras disipativas de Ilya Prigogine)

               (Artículos  de mi Encyclopedia  of Systems and Cybernetics):

   -     0952:  Dissipation

   -     1111 al 1114: Entropy production (Theorem of minimum)

   -     2201:  Morphogenesis

   -     2204:  Morphogenetic field

   -     3235:  Structure (Dissipative)

 

     En teoría termodinámica, corresponden a la materialización de enormes estructuras por disipación de energía. En resumen, la energía usada se degrada cualitativamente hasta disiparse en calor que se dispersa en el espacio, tornándose irrecuperable.  La contraparte es o bien un trabajo,  o la aparición de estructuras nuevas (pero estáticas,  de no disponerse de más energía aún,  para hacerlas “funcionar”)

 

 

2.    La energía así disipada en menos de dos siglos por la humanidad,  resultó de la acumulación - durante centenas de millones de años - de hidrocarburos de origen vegetal

 

3.    Esta energía sirvió – y sigue sirviendo en la actualidad – para “cebar la bomba” del desarrollo de todas las estructuras construídas por el hombre.

 

4.    Las estructuras creadas a partir de este “subsidio” de la energía fósil deben seguir siendo permanentemente alimentadas con energía,  para poder mantenerlas en uso y produciendo transformaciones. Ello significa que suponemos que toda nuestra civilización tecnológica avanzada, absolutamente basada en un flujo continuo e ilimitado de energía fósil, podrá mantenerse sin límites en el tiempo.

 

5.    Las  energías no renovables (carbón, petróleo, gas) son aún considerables.  Sin embargo, a la cadencia actual de su uso, podrían  agotarse  en un plazo mal definido,  pero casi seguramente menor a un siglo.

 

 

6.    El probable agotamiento del “tesoro geológico” de energía fósil,  gigantesco pero limitado, y usado a un ritmo insostenible, planteará el abandono de  muchas de las actuales formas de despilfarro. (Un caso obvio es el del vehículo automotor alimentado a hidrocarburos en sus diferentes formas terrestres, marítimas, aéreas y espaciales actuales, otro caso es la calefacción a base de petróleo o gas… que, además, incluye casi siempre a la electricidad, cuando es producida a partir de estos mismos combustibles fósiles)

 

 

7.    Las estructuras básicas de la civilización tecnológica actual probablemente se derrumbarán si no se logran fuentes adecuadas y masivas de energía renovable en permanencia, y técnicamente utilizables.

8.    Existen energías de origen cósmico que podrían en principio ser movilizadas:

a.    la energía del sol y sus derivadas: calor, viento ( a  captarse también en desiertos, y/o en los mares) es la única cuyo uso podría ampliarse masivamente sin agotar la fuente. El problema real es,  por consiguiente,  cómo movilizar masivamente esta energía, tanto directa como indirectamente.

-   la energía de las olas y las mareas: energía gravífica de 

     origen lunar.

 

              9. El caso de la energía nuclear es dudoso

 -  la fisión a partir de elementos radioactivos tendrá una duración limitada, por agotamiento rápido de dichos elementos

 -  la fusión (síntesis exotérmica de elementos químicos) es, en principio, una fuente prácticamente inagotable (al menos a escala de la especie humana)

(Es la energía que alimenta la radiación solar y la de las estrellas, por miles de millones de años)

 La cuestión es saber si puede ser manejada a gran escala…sin que  escape al  control (o sea similar a una reacción de fusión auto-entretenida y prácticamente ilimitada, en una estrella)  y sin alterar,  aún más que ahora,  el balance termodinámico de nuestro planeta, al calentarlo hasta el punto de dañar o destruir su habitabilidad para los seres vivientes.

 10.   Por supuesto, estas preguntas se plantean a escala de

         siglos (o milenios), lo cual significa para la humanidad un

         potencial dilema ético respecto de nuestros descendientes

         lejanos…pero, a la vez, nos acuerda  un cierto plazo para

         pensarlo y quizás, hallar una respuesta.  

        

          La transición hacia las energías permanentemente

          renovables, parece posible en una escala aceptable.  Pero

          debe ser planificada en el nivel mundial y global.  Ello es

          indispensable para evitar un período destructivo de

          degradación estructural con una crisis económica    

          universal y masiva y los profundos desórdenes sociales

          que resultarían inevitables como consecuencias.

 

11.         Ello implica nuevas, numerosas y complicadas

adaptaciones técnicas y económicas.  Convendrá

detectarlas, plantearlas y enfrentarlas.