Augusto
Barcaglioni
Tesis
doctoral
TEORÍA Y MÉTODO DE
Demostración de la potencialidad sistémica de las
facultades y procesos cognitivos
Primera Parte
Razones para una intervención pedagógica acertada
La oscuridad de la inteligencia por el mal
funcionamiento
Necesidad del acierto en la intervención
pedagógica del docente
Enfoque cognitivo de la crisis educativa actual
La crisis del
discernimiento y de la capacidad de discriminación sutil
La pérdida de contenido
formativo de la inteligencia y sus consecuencias pedagógicas
La anarquía de los procesos mentales
Alcance del método
de integración sistémica para la organización del conocimiento
Las nociones sistémicas de integración y orden como fundamento de la
organización del conocimiento
La fragmentación y
atomización del saber y su incidencia en los procesos cognitivos
El antecedente cartesiano y
los paradigmas surgidos como correlatos de la
fragmentación
El enfoque sistémico como
metodología para comprender la
organización del conocimiento
Recomposición de la visión
de totalidad mediante la organización del pensamiento
Las nociones de
organización y construcción del conocimiento
Segunda parte
Resolución de la hipótesis a
partir de las operaciones cognitivas como unidades de análisis
Las conductas cognitivas
como hechos empíricamente observables y constatables
Aproximación inductiva al conjunto de las facultades
intelectivas a partir de las condiciones empíricas del aprendizaje formal
La integración
de las facultades y operaciones cognitivas como antecedente natural de las
conductas de aprendizaje
Conocimiento
del proceso de integración cognitiva a través de indicadores indirectos
Desde las conductas mentales al proceso cognitivo
inmanente
El proceso de integración
ante la evidencia de la multiplicidad y diversidad de las operaciones
mentales
La experiencia interna y los resultados tangibles del desorden
cognitivo
Carácter antinatural de la atomización y fragmentación de las
operaciones intelectivas
La tendencia a desmembrar el todo
Aplicación de los modelos de imágenes móviles e
inmóviles a la concepción de la inteligencia
Hipótesis sobre el correlato funcional entre la
visión subyacente de la inteligencia y el proceso pedagógico
Diagnóstico cualitativo sobre el conocimiento de los
docentes acerca de la integración de las facultades y operaciones
cognitivas
La imprecisión de la
actividad cognitiva durante la práctica didáctica
Detección de lagunas e
incoherencias en el modelo de desempeño docente
Diagnóstico cualitativo
sobre el conocimiento de los docentes acerca de la integración
de las facultades y operaciones
cognitivas
Justificación de la aplicación de la noción de
sistema al campo cognitivo
La noción de sistema cognitivo a partir de la
integración de las facultades y operaciones intelectivas
Aplicación isomorfa de la noción de sistema a los procesos
cognitivos
Demostración de la potencialidad sistémica inmanente
de la inteligencia
El
funcionamiento sistémico de la inteligencia connota la precisión sutil del
pensar
La precisión del todo y
las partes: base del enfoque sistémico de la inteligencia
El enfoque sistémico de la inteligencia desde la
teoría de proceso
Abordaje de las operaciones cognitivas desde los
procesos y resultados
La realidad educativa desde
la periferia de los resultados
Ignorancia
de los procesos y desvíos metodológicos
Hacia una teoría de proceso en educación
La teoría de proceso desde
la integración intencional de las fases cognitivas
Caracterización
de los procesos cognitivos en el cumplimiento de fases sucesivas
Un
vacío epistemológico que se intenta cubrir con la enseñanza del contenido
La necesaria integración
y convergencia entre inteligencia, sensibilidad y conciencia como
base
de la teoría de proceso en educación
La entropía como
degradación de los procesos
Los supuestos subyacentes al paradigma de aprendizaje del
docente y su impacto en los procesos cognitivos disfuncionales
Aprendizajes fallidos por una rígida configuración
de las funciones cognitivas
Status teórico del
modelo sistémico de la inteligencia
Aplicación del modelo sistémico al campo cognitivo
Noción,
clasificación y función de los modelos y su posible aplicación al campo
cognitivo y pedagógico
Restricciones y posibles errores en la modelización de
los procesos cognitivos
Itinerario metodológico para la representación teórica de
un modelo sistémico de la inteligencia mediante el método hipotético-deductivo
por inferencia de los principios sistémicos generales
Descripción de las funciones sistémicas que intervienen en los procesos
cognitivos y pedagógicos (proceso, jerarquización, integración, adaptabilidad y
variación, autonomía, complejidad, auto-organización, velocidad de reacción)
Principios de regulación del funcionamiento
integrado de las operaciones cognitivas
La autonomía como función de precisión inherente al
modelo sistémico de la inteligencia
Visión sistémica de la autonomía intelectual
Sentido antropológico de la
autonomía intelectual
La
capacidad auto-organizativa de la inteligencia
La autonomía intelectual por dentro
Enunciado fundamental de la
teoría de la autonomía intelectual a partir del concepto de
proceso aleatorio
Esbozo preliminar desde el determinismo e
indeterminismo y su relación con la anarquía mental
La
autonomía intelectual como superación del determinismo e indeterminismo
absolutos
Desnaturalización de la
actividad cognoscitiva por anulación del proceso aleatorio
Hipótesis sobre la
auto-determinación en el ejercicio de la autonomía intelectual
La autonomía intelectual expresada en múltiples dominios teóricos que
cumplen las fases
del
proceso aleatorio (en el proceso de comprobación de una hipótesis, en el
aprendizaje e indagación por vía de ensayo y error, en la lógica, en el campo
de los proyectos y medios de acción, en el campo de la actividad humana, en el
campo del acontecer histórico)
Ausencia de autonomía intelectual en las acciones fallidas y
deficiencias cognitivas
El determinismo cognitivo en el campo de las acciones
fallidas por falta de previsión y/o
defecto de observación
Deficiencias del
comportamiento cognitivo y su impacto en el proceso aleatorio
Pertinencia de las
operaciones intelectivas que intervienen en el proceso aleatorio
Las fases del proceso
aleatorio en el ejercicio de la función de pensar
Pertinencia
de los procesos cognitivos para la adecuación acertada a las fases del proceso
aleatorio
Cumplimiento de las fases
del proceso aleatorio durante la acción pedagógica
Necesidad del hábito intelectual ante el determinismo y el indeterminismo
absolutos
Superación
del caos y el desorden cognitivos a través de la autonomía y el hábito
intelectual
Disposición estable del hábito como garantía de
integración, regularidad y constancia del
proceso cognitivo
Función preventiva y de
resguardo del hábito intelectivo frente a la anarquía del pensamiento
El hábito intelectual y su
incidencia en la validez y acierto de los procesos de adaptación
Los hábitos cognitivos de
precisión como forma de asegurar los procesos de adaptación sin caos
El problema de los hábitos
de fragmentación cognitiva
Valor del hábito para
ejercer con autonomía y precisión la capacidad de variación y cambio
Modelo
cognitivo sobre el uso debido de la inteligencia
En busca del fundamento ontológico del uso
debido de la inteligencia
Correlación cognitiva entre
los conceptos de hábito, autonomía y uso debido
Casos de imprecisión y
falta de acierto en el proceso cognitivo
El enfoque sistémico de la
inteligencia connota su uso debido
La función de integración y regulación de la conciencia como condición
necesaria para el uso debido de la inteligencia
La conciencia como función
de integración de las facultades intelectivas
Función integradora de la
conciencia en los procesos cognitivos complejos y en la función
sistémica de orden
PRÓLOGO[1]
No fue por mero azar que hacia fines de la década del 70 tuve la
oportunidad de formar parte del Grupo de Estudios de Sistemas Integrados[2]
para estudiar e investigar en
Desde mi formación filosófica y pedagógica, no me pareció prudente
desdeñar una metodología que brindaba posibilidades de integración de los
conocimientos ante la evidente dispersión de la información. Al mismo tiempo que
descubría la compatibilidad de ciertos principios de la filosofía de la
educación con la teoría general de sistemas, advertía que se trataba de una
síntesis plausible y adecuada para plantear, en el terreno de la pedagogía, un
enfoque integrador que muy pocas veces pude observar en las prácticas áulicas
convencionales.
Así, los grandes temas de la filosofía de la educación de incidencia
directa sobre la formación humana, como la cognición, los modelos mentales, los
procesos de aprendizaje, el principio de finalidad, el principio de causalidad,
el determinismo y el indeterminismo, la libertad y la autonomía y los conceptos
de totalidad y de clausura inmanente aparecieron como conceptos claves de tal
enfoque integrador. Resultó un desafío alentador comprobar que, si bien desde
la visión pedagógica imperante dichos conceptos y principios parecían estar
condenados a un ostracismo epistemológico, los mismos pudieran tener en el
enfoque sistémico un espacio metodológico adecuado y oportuno (dadas las consecuencias
de la complejidad) para aplicar con rigor a los diversos campos de la realidad
educacional.
Los temas y principios sistémicos acerca de la relación del todo y sus
partes, la autonomía, la aleatoriedad, el determinismo mecanicista, el
indeterminismo, las relaciones de finalidad, aparecían a mi comprensión como
verdaderos elementos para lograr una síntesis conceptual y la definición de un
punto de intersección que permitiera su aplicación a los campos cognitivo y
educativo. Esto me llevó a comprender que la actividad intelectiva, entendida
como un proceso consciente para potenciar el acceso a un nivel de superación
del ser humano, no podía ser considerada como una mera variable de lo social,
ya que en tal caso se diluiría su finalidad formativa y trascendente.
Incluso los enfoques que algunos estudiosos de
la teoría sistémica le daban al tema de la inteligencia como una manifestación
social y lingüística, resultaban insuficientes, reduccionistas y adscriptos a
un funcionalismo y psicologismo despojados
de contenido. Ello me obligó a un esfuerzo de integración a la luz de los
principios de la metafísica a fin de retomar el concepto de inteligencia desde
su intrínseca referencia al ser y desde la intencionalidad al objeto. Así pues,
podía encarar los temas cognitivo y pedagógico sin limitarlos o reducirlos a la
inmanencia de la psiquis y de lo
social.
Desde el punto de vista experiencial, mi actividad académica en el
campo de la formación docente y de la capacitación en diferentes
organizaciones, tanto educativas como empresarias, me permitió acceder a
valiosas comprobaciones. El trato frecuente con docentes de todos los niveles,
con profesionales de diferentes especialidades y con personas de variados
perfiles ocupacionales, facilitó el registro de un amplio repertorio de
información a lo largo de 25 años.
En el lapso comprendido entre los años 2003-2006, logré la
sistematización y ordenamiento de encuestas, cuestionarios y gráficos
proyectivos utilizados en mis cursos y seminarios para indagar la correlación
entre los procesos de aprendizaje y el conocimiento de los participantes sobre
sus propios procesos mentales. Las conclusiones de estos registros empíricos me
brindaron, con ocasión de la presente tesis, un soporte inapreciable para poder
plantear y bosquejar la hipótesis acerca de que la organización y uso debido de
la inteligencia debería constituir un tema metodológico central en el campo de
la educación.
Por tal razón, el trabajo no se ha limitado a una mera recopilación de
tales experiencias, sino a la indagación e investigación de las causas de
aquello que, durante el desarrollo de las actividades académicas, me resultó
llamativo y hasta paradójico: un desconocimiento generalizado acerca del
funcionamiento de la propia mente y la ausencia, en muchos participantes, de
rigor y orden para pensar.
Me ha parecido, durante la preparación del trabajo, que el modelo
sistémico sobre la organización y uso debido de la inteligencia, y lo que ello
implica para el cambio de la práctica docente habitual, quizás resulte
impracticable en las actuales condiciones funcionales del sistema educativo.
Sobre todo, si se observa la precariedad académica y formativa de los centros
de formación docente que, lejos de habilitar para ejercer el arte del
desarrollo intelectual en los futuros docentes, parecerían dirigirse en
dirección contraria. No obstante la impracticabilidad señalada, que para
algunos podría llegar a ser utopía, idealismo, o una teoría más, considero
pertinente el planteo teórico que hace a la entraña de la formación humana como
tal y que se expresa en la disciplina de la inteligencia y el uso debido de sus
facultades.
De allí la necesidad de ordenar, desde un
fundamento filosófico y pedagógico, lo que hasta ahora aparece disperso en el
campo de la formación del intelecto y demostrar el funcionamiento integrado de
sus facultades como condición de rigurosidad y disciplina de pensamiento. Ante
los problemas que surgen de la creciente pérdida de la calidad educativa, sería
oportuno resolver esta hipótesis troncal desde las instancias cognitivas más
profundas del hecho pedagógico. Ello podría aportar elementos para superar las
cuestiones más urgentes que aquejan a la educación actual.
Quizás tal hipótesis podría ayudar a
que los futuros diseños curriculares coloquen el tema de la inteligencia más
allá de lo planteado por la psicología cognitiva, para ocupar el sitio central
en la pedagogía como el lugar que lógica y naturalmente le corresponde. En esa
dirección surgió mi interés por definir los fundamentos filosóficos y
pedagógicos de un modelo teórico orientado a la organización del intelecto sin
subordinarlo, en lo epistemológico, al campo de la psicología. Si pudiésemos
vislumbrar el futuro de la educación, quizás tal modelo constituya un aporte
frente a la incomprensible paradoja que hace que, en la actualidad, muchos
directivos y docentes se encuentren en medio de una crisis sin resolver y que
inhabilita y coloca a los estudiantes a merced de la sobre-estimulación de
imágenes, el desorden mental y la anarquía del pensamiento.
A pesar de ciertas falencias y
vacíos, la presente investigación constituye una modesta síntesis de mis años
de labor docente y expresa mi anhelo íntimo de plantear y promover en cada
estudiante un propósito de superación de su intelecto mediante la interrogación
mayéutica sobre su modo de pensar. Ello, sin excluir la enseñanza del método
para lograr el conocimiento de sus propios recursos mentales y para precisar la
comprensión del mundo y la vida de manera diferente a lo establecido por las
formas comunes del pragmatismo y el utilitarismo eficientista.
Respecto de la tesis como tal, a sus
requerimientos metodológicos y a las cuestiones centrales y de fondo, quiero expresar
mi profunda gratitud y reconocimiento a mi director, el Dr. Francisco Leocata,
quien desde sus conocimientos y rigor intelectual me ayudó a comprender que la
estructura del trabajo no podía caer en la imprecisión y en la superposición de
enfoques diferentes. Esto significó un desafío innovador para explicitar los
fundamentos y llevar a un respaldo filosófico el enfoque metodológico implicado
en la visión sistémica. Tales indagaciones me exigieron una constante
preocupación para no yuxtaponer dos lenguajes epistemológicos que podrían
aparecer disímiles en su aplicación al campo de la pedagogía.
Con la paciencia para no claudicar
en la búsqueda de un enfoque que respondiera a una visión integrada de la
inteligencia, advertí, gracias a la orientación brindada por el Dr. Leocata,
que el primer paso consistía en ordenar los elementos dispersos para así poder
definir un cuerpo teórico coherente. Ello me permitió fundamentar, desde un
marco filosófico, el modelo sobre el funcionamiento sistémico de la inteligencia,
labor que llevé a cabo con el apoyo insustituible de uno de sus trabajos
académicos. Gracias a la consulta permanente de dicho material, pude integrar y
aplicar al campo específico de los procesos cognitivos y de aprendizaje los
conceptos de la metodología sistémica desde un fundamento filosófico que le
diera sustento y rigor.
No puedo dejar de mencionar aquí el aporte que a lo largo de tantos
años a cargo de la presidencia del Grupo de Estudios de Sistemas Integrados
significó Charles François, investigador y docente en teoría general de
sistemas, quien generosamente me brindó sus experiencias y enriqueció con sus
conocimientos sobre el vasto campo de la teoría sistémica y de los sistemas
complejos. Gracias a sus valiosas aportaciones, pude no solo conocer las
teorías de los doctores Ilya Prigogine y Pierre Vendryès, sino también tener el
privilegio y la oportunidad de intercambiar con ellos los pormenores de las
hipótesis que presentaban en sus visitas a Buenos Aires.
El haber participado en la cercanía de sus deliberaciones, me permitió
comprender el tema de la complejidad sin tener que adscribir a los enfoques
funcionalistas que, para ciertos autores, parecían constituir características
propias del método sistémico. Esto me exigió aplicar un criterio innovador para
resolver la hipótesis sobre el funcionamiento sistémico de las facultades
intelectivas a la luz de la necesaria enclavación metafísica del conocimiento
humano, propósito que, con el auspicio de mi director de tesis, considero haber
logrado en el presente trabajo.
Augusto Barcaglioni
Buenos Aires y junio de 2008
[1]
BARCAGLIONI, Augusto, Teoría y método de
la organización y el uso debido de la inteligencia. Demostración de la
potencialidad sistémica de las facultades y procesos cognitivos (Tesis
doctoral – UCA)
[2] GESI
es la sigla de una institución decana en el estudio de la teoría general de
sistemas y de la metodología de integración de los sistemas complejos en